A pesar de haber sido usuario de iPhone 4 desde su
lanzamiento allá por el verano de 2010, no he podido resistirme, como muchos
otros usuarios, a hacer el cambio y dar el salto al nuevo iPhone 4S. A pesar de
la decepción que supuso para muchos usuarios la no aparación del iPhone 5
(entre los que me sumo), y a pesar que el salto cualitativo no supone un gran
cambio con respecto al iPhone 4, debo reconocer que el nuevo 4S supone una
mejora especialmente en cuanto a rendimiento gráfico.
En mis primeros días como nuevo usuario con el 4S, lo
primero que cabe destacar es la mejora respecto a la cobertura, un nuevo
rediseño en las antenas del iPhone 4S hace de su uso algo por lo que ya no cabe
preocuparse, y es que el único fallo que se le podía echar en cara al antiguo
modelo, era el llamado antennagate, algo que disminuía considerablemente el
rendimiento en la navegación por internet desde el dispositivo si se cogía
firmemente con la mano izquierda, afortunadamente, el 4S ya goza de una excelente
cobertura se coja como se coja el terminal. A este respecto, en mis primeros
días, no se si achacarlo a mi nueva operadora o al modelo en si (quiero creer
que es cosa de la gente la M azul), he notado que en ocasiones, al salir de
espacios cerrados tarda demasiado en recuperar la cobertura.






