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Edge Days 2011


El sábado pasado asistí felizmente a las Edge Days, las primeras jornadas íntegramente dedicadas a la editorial de juegos de rol, cartas y mesa, Edge Entertainment. No es que se haya inventado nada, pero lo cierto es que nadie se había animado todavía a montar un tinglado de estas dimensiones, lo que hace que me pregunte si será porque Edge es una editorial más de juegos de mesa que de rol. Está claro que difícilmente éste va a dar dinero como para hacer tal despliegue de potencia de fuego, pero nunca se sabe. Al final será verdad y la forma más viable de supervivencia de los juegos de rol sea compartir el espacio editorial con otras formas de ocio. Mientras perdure, sea.

Me lo pasé muy bien, y para no repetirme, me remitiré a la entrada de Alberto, que resume muy bien cómo fue todo el proceso. A destacar la genial comida que compartimos con Chucky, de La Base Secreta, donde pudimos disfrutar de reveladorísimas conversaciones del mundillo y muy buen humor.

No os aburro más y os cuento cuáles han sido mis impresiones de esta jornada.

'Warhammer Fantasy', el equilibrio entre la técnica rolística y la narración pura

En la pequeña tienda montada por el equipo de Edge, pude contemplar en su magnífico apogeo los dos manuales del nuevo 'Warhammer Fantasy', bien editados, bonitos como pocos, caros como muchos y, ahora sí, a todo color como otros quisieran. También nos sentamos en la mesa de prueba de este juego para que nuestro anfitrión, que si mal no me equivoco (que me corrijan si no) era Alberto Camargo, traductor de 'La Leyenda de los Cinco Anillos', nos explicara las bases y los rudimentos de su sistema. Creo que Jon Nieve lo explica mucho mejor en su blog, pero valga que los de FFG se las han arreglado para acercar al juego de rol un pasito más hacia el juego de tablero, con dados de factura exclusiva, como el 'Descent', que forman una reserva que tiene en cuenta los atributos, las habilidades, algunas características, situación de la tirada, ventajas, defensas del adversario, etc., de cuyo resultado habrá de extraerse la solución de toda la situación. El resultado no sólo da salida a la cuestión técnica (¿le he dado? ¿Cuán bien le he dado?), sino a la dramática. Así, el narrador se convierte en una especie de chamán encargado de leer e interpretar el significado de estas modernas runas, pudiendo crear un relato a su paso. Lo bueno de esto es que no habrá dos interpretaciones iguales del eresultado, y eso enriquece sobremanera el aspecto narrativo.


Y es engañoso a primera vista, porque, a la vista de tantos dados, cartas de referencia, fichas, resúmenes estadísticos y demás, ¿quién habría dicho que quedaría espacio para la palabra? Pues sí, eso parece. Y a mí me parece, valga la redundancia, un soplo de aire fresco que me deja justo en el centro del camino que separa la apetencia de la desgana. Me ha llamado mucho la atención de esta interesante mecánica; me ha encantado ver que los manuales son de auténtico lujo y que el color es el protagonista en una presentación cuidada, pero la sola idea de tener que gastarme cerca de 40 euros en dados para jugar como es debido, amén de los cofres (si uno quiere la experiencia completa), me echa para atrás como el azufre que mana alrededor de la isla del Hierro estos días. Nos dicen, claro, que se puede jugar perfectamente con los dos manuales sin más, pero ¿para qué sacar los tentadores cofres con toda la parafernalia? Sí, se puede saciar el hambre sólo con el pan, pero con chorizo dentro es otra cosa, ¿no? Pues eso.

Así pues, sigo en mi encrucijada, a la espera de saber algo más del sistema, del juego en sí y de su relación coste-entretenimiento. Si hay algún audaz en la sala, ¡que hable ahora!

Tablero y cartas, los protagonistas indiscutibles

Y no es de extrañar a poco que uno eche un vistazo al catálogo de Edge. Y lo cierto es que la editorial andaluza ha metido un apretón en los últimos tiempos que le ha llevado a contar en sus filas con las mejores franquicias de juegos de cartas y tablero. Las mesas estaban a rebosar de mapas, piezas, dados, cartas, fichas y demás elementos, más colorido aún que sumar a lo anterior.

Entre unas cosas y otras, no pudimos sentarnos a echar una partida allí, pero valió la pena igualmente. Los juegos allí reunidos tuvieron la mejor publicidad posible, la de la caja abierta, y verlos desplegados me avivó una vieja sed reprimida de juegos de tablero. No en vano, sucumbí a una vieja tentación y me fui a casa con el de 'Battlestar Galactica', del que hablaré largo y tendido en la próxima Caja de Damasco, que espero que grabemos pronto.


Nos resarcimos a la vuelta a casa, sacando la artillería de las 'Mansiones de la Locura', donde perecimos miserablemente a manos de los horrores más espantosos que el propio Alberto Fernández nos puso delante. Eso sí, vendimos caro el pellejo, y hasta las cinco de la mañana duramos.

Sombras que no deberían serlo tanto

Por lo demás, creo que se aunaron los ingredientes para que resultado más que satisfactorio. Bien es verdad que ha habido quejas, como retrasos en el comienzo de algunas de las actividades o cierta falta de personal para tanto loco del ocio como había, pero me parece que hay que ser generosos con Edge. Habida cuenta de a lo que nos tienen acostumbrados, es de justicia asumir los errores cometidos como excusas para hacerlo mejor el año que viene al tiempo que tragamos con otras ruedas de molino de muy difícil digestión. Pero es que los jugones somos así, no estamos contentos si no echamos algo en falta.

Otra crítica es el precio y el hecho de que sean de pago estas jornadas. Por una parte puedo comprenderlo, a mí también me gusta lo gratis en todo, pero también hay que comprender que no paramos de quejarnos de que hace falta profesionalidad en este mundillo. Bueno, quizá no sea el mejor ejemplo de organización (yo no tengo queja), pero allí había gente a rebosar y conforme avanzaba el día parecía que había más, y eso que no se celebraba ningún aniversario. O eran muchos tontos o es que a lo mejor hay que empezar a pagar para tener algo que vaya más allá de lo que ya conocemos. Ojo, me lo pregunto más que defenderlo.


Quejas también ha habido sobre la falta de rol en el conjunto. Señores, no seamos ingenuos: el fuerte de Edge es su catálogo, y el gran peso del mismo reposa sobre las recias cajas de cartón de sus juegos de tablero, punto. Si queremos sólo rol, hay muchas ofertas por ahí, menos luminosas, más victimistas, pero las hay. Pero el caso es que lo había, en justa proporción a lo que vende Edge. Vamos, que no eran unas jornadas de rol, sino unas jornadas dedicadas y organizadas por una editorial y su material, un autohomenaje a todos estos años de trayectoria porque ellos lo valen y pueden montarlo.

También he oído que a algunos no les ha gustado que los precios de los productos de la tienda no tuvieran ningún descuento especial por ser unos días singulares. En cierto modo lo entiendo; tampoco es que pueda considerarse competencia desleal vender un par de días a precio de distribuidora, pero es comprensible que no quieran siquiera insinuar eso a unas tiendas cada vez más desencantadas por el panorama editorial actual. En todo caso, yo me habría abstenido de redondear los 49's a 50's, por mucho que se pueda esgrimir que los precios redondos facilitan la devolución del cambio en un evento tan concurrido. 45 también es un número redondo, ¿no?

Beneficios editoriales

Creo que Edge ha obtenido grandes beneficios editoriales con este encuentro. A nivel de imagen, porque han exhibido su potencial sin complejos, un potencial variado, rico, interesante y competitivo. Porque ha movilizado un equipo humano importante para comodidad de los asistentes y nos ha enseñado sus juegos de la mejor manera, ingredientes todos éstos que abren una nueva dimensión para las editoriales que quieran marcar una diferencia. Se me antoja una encrucijada: o te quedas en tu sitio, excusándote en tu pequeñez, o abordas el mercado con ganas de comértelo, pero sin decapitar el pollo e ir corriendo a lo loco. Difícil equilibrio y lección que aprender, ya que, recordemos, Edge fue una editorial pequeña en su momento, como todos.

A nivel económico porque las entradas no eran baratas, por mucho que se alquile el local al Parque de Atracciones. Un par de billetes por los mil que habría por allí, ya es dinero, aparte de lo que se hayan dejado en compras, que yo veía bolsas ir y venir con sostenida alegría. Quizá, por pedir que no quede, sugeriría que en futuras ediciones, si la estimación es que aumente la asistencia, se rebajase el precio para animar al personal; que sé que mucha gente se ha quedado en casa por pereza monetaria, aunque algunos se hayan arrepentido a última hora.

José M. Rey existe

Sí, señoras y señores. Aunque yo siempre había creído que era como el Gran Hermano o el Mago de Oz, resulta que el editor de Edge existe en carne y hueso, y puedo decir que es una bellísima persona, agradable y con un tono personal que dignifica el oficio que ha abrazado. No fue fácil, ojo, ya que, aún en sus propias jornadas, sus cortafuegos estaban ojo avizor, con la frase lista para dispararla a la mínima: "José Rey está muy ocupado en este momento". Me quedé con las ganas de parafrasear a Riddick cuando lo tuvimos cara a cara: "Tienes una tripulación asustadiza, Toombs, muy asustadiza".

Bromas aparte, ha sido un placer, las cosas como son.

Conclusión

Así pues, las Edge Days son la materialización de un significativo cambio en la política de relaciones públicas de esta editorial, antaño recluida en una torre de marfil confesa por sus propios senescales, lanzada ahora al abrazo de su clientela, manteniendo un frágil equilibrio entre dicha torre y el embadurnamiento de afición al que otras editoriales se prestan para llenar sus guiones. De eso quizá hable otro día. De momento, me quedo con el buen sabor de boca.
Edge Days 2011 Reviewed by Omar El Kashef on 14:44 Rating: 5

7 comentarios:

Bester dijo...

se ve a Jon "extasiado" ante el warhammer..XD XD

envidia que me daís...al final no fui porque la entrada de acompañante que me ofrecían era cara para lo que creía me daba derecho...

como bien dices, parece que han sido unas jornadas de alto nivel general...lo que está claro que hoy por hoy solo ellos pueden realizar algo similar y movilizar a tanta gente...

..yo soy rolero..y no me interesan muchos de sus juegos de cartas o de mesa pero creo que su política de elección de productos a publicar es muy acertada.

saludos, me alegro que lo pasáseis bien :)

Pd: me apunto que nos debes lo del "embadurnamiento" :P me he quedado con la duda

Javier Falcón dijo...

Una gran crónica! Felicidades!

Lo de que hicieran un descuento en la tienda me hubiera parecido todo un detalle, es mas creo que le abrían sacado mas beneficio.

Pero, que quieres que te diga, a mi el evento me pareció MUY barato. Quien diga de no ir por "pereza monetaria" (gran termino) debería revisarselo. Solo el juego que te regalaban ya vale los 20 euros que pagas, ademas tienes dos días de acceso completo al parque de atracciones, que puede costar mas del doble...

Yo con el mismo precio vuelvo el año que viene.

Steinkel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Steinkel dijo...

La verdad es que esta edición del juego de rol de Warhammer es una gozada, y llevo defendiendo sus virtudes desde que comencé a coleccionar la edición inglesa original. Me consta que la versión de Edge es de buena calidad, y me alegro que este juego al fin cuente con una edición patria.

El Maestro dijo...

Buenas reflexiones, caballero, eso sí, como las tiras para los que sabemos leer entre líneas... :P

Haco dijo...

Hemos de recordar que las tan admiradas GenCon que se celebraron en Barcelona en los 90 y la mayoría de jornadas de principios de esos años, incluidas la de los clubs de rol como el CRUPC, tenían una cuota de entrada, es decir se pagaba entrada. Los clubs para autofinanciarse y las editoriales para pagar una parte del desembolso que hacian al alquilar un espacio u otro. Y siempre o casi siempre estaban llenas, cosa que no pasa actualmente en las jornadas, y esso que la mayoría son gratuítas.
En lo referente a lo de los precios de los productos, por lo mismo dejé yo de ir al salón del cómic, si iba a encontrar lo mismo y lo único especial es que estaba todo en un único sitio pero al mismo precio y encima qtenía q pagar entrada, pues ya iría yo a ha comprar cómics cuando me diese la gana, a no ser q fueses un apasionado y estuviese alguno de tus autores admirados, no valía la pena, pero el márketing en las jornadas no es una cosa q esté muy desarrollada y siempre piensan q es mejor vender un juego a 50 que dos a 35 (por poner un ejemplo supongo q hay un precio mínimo..).
En lo del Warhammer, como he dicho en los otros blogs, me gusta mucho la mecánica pero no q sea con dados especiales o diferentes, dados ya tenemos muchos y si lo hacen con dados normales a la gente, creo, le gustará y se acercarán a ver el juego, pero más sacacuartos no, que estamos en crisis!!
Bueno yo sigo defendiendo que los roleros queremos rol, aunque muchos roleros que luego piden partidas cuando acuden a estos eventos prefieren echarse unas partidas de juegos de mesa que una partida de rol, así vamos!!

Avatar dijo...

Bester, no pierdes una ;) Si la pereza no me vence, pronto escribiré esa reflexión :)

Javier, lo mismo digo. El año que viene intentaré repetir. Y esto es como todo: si uno va con malos prejuicios, seguro que verá todos los peros de la iniciativa, pero creo que objetivamente ha estado muy bien. Todo se puede mejorar, pero no nos podemos quejar :)

Steinkel, sí, la edición española es muy buena, al menos a vuelapluma, pero sigo penando que mucha gente sentirá pereza de comprarla, incluidos los que están predispuestos a hacerlo. Aún no sé si la innovación en el sistema merece tanta inversión. Yo soy más de rol sencillo, narrado y con imaginación, pero confieso que me pica ;)

Maestro, ¡no sé de qué me estás hablando! XD XD

Haco, es verdad que podrían haber hecho un esfuerzo de precio en sus productos, pero entiendo que se cuidan muy mucho de no "fastidiar" a las tiendas. Es un equilibrio muy delicado. Por otra parte, vería complicado implementar la mecánica de Warhammer con dados tradicionales. Reconozco que, a efectos de lo que se pretende, la simbología exclusiva que emplean facilita mucho la labor. Siempre quedan las apps de móvil, gratis en Android y mucho más barata en iPhone (2 euros y pico). Pero no dejan de ser parches para una afición que tiene que mirarse mucho el bolsillo.

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