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La verdadera cara de la "crisis musical"

Por Pacop

Ya desde los tiempos muy anteriores a los que vivió Barbanegra ha existido la piratería. Obviamente, las comparaciones son odiosas, y no es el mismo acto delictivo el descargar una canción protegida por derecho de autor, que asaltar un buque mercante y pasar a cuchillo al personal. Pero ya fuera en los tiempos de Julio Cesar (que según se cuenta, burló con astucia a unos piratas que le secuestraron), en los años dorados y románticos de la piratería en el Caribe o en la actualidad (ya sea en barquitas somalíes, contra el expolio del primer mundo en los caladeros africanos, o sentado delante de un ordenador con salida a Internet), el nexo común ha sido siempre el mismo: la criminalidad.

Curiosamente, aquellos que han promovido la imagen nefasta y perniciosa de la piratería a lo largo de los siglos, siempre han sido los principales, y únicos, beneficiarios: los poderosos, los ricos... en definitiva, aquellos que tenían qué perder; pero más importante aún, aquellos que temían no poder mantener bajo su control a los piratas, pues está muy bien documentado el uso de la piratería con "patente de corso": piratas a sueldo para atacar a los intereses del enemigo.

Análogamente, en la actualidad, las descargas ilegales de contenido digital (software, música, e-book...) son tachadas de actos de piratería. Y también, como antaño, los beneficiarios de que las descargas de contenidos protegidos por derechos de autor sean criminalizadas y perseguidas, son los mismos.

Qué nos cuentan

Lo más probable es que las asociaciones de defensa de la propiedad intelectual se defiendan de esta acusación, alegando que ellos luchan por proteger los legítimos derechos de los autores y promover la creatividad. Y así hacen cada año asociaciones de todo el mundo como SGAE, AISGE, Promusicae, FIA o IIPA, entre muchas más, publicando elaborados informes y reportes, en los que acusan a la piratería de ser la principal causante de las perdidas económicas de cada sector en todo el planeta.

Así, y por centrarnos en el sector de la producción musical, Promusicae (una de las organizaciones más activas en nuestro país) publicó en septiembre del año pasado un reporte, en el que decía que las ventas de música en España cayeron un 30% en el primer semestre del año, pasando de unos beneficios de 127 millones de euros, en el mismo periodo de 2008, a "tan solo" 88 millones en 2009, acumulando una caída de las ventas de más de un 64% en el periodo de 2001 a 2008. Todo ello se rodea continuamente de lamentaciones y lloros, porque el Estado no implementa leyes efectivas antipiratería, ni invierte más esfuerzos en educar al ciudadano en la necesidad de adquirir música por vías legales. Pero mientras el mundo llega al Apocalipsis, empujado por la piratería digital y los "malvados" usuarios de Internet, la SGAE recauda anualmente una cifra cercana ya a los 400 millones de euros (377,1 millones en 2008), gracias sobre todo al famoso canon digital.


¿Qué está ocurriendo? Ha habido un cambio de paradigma en nuestra sociedad, en el que asociaciones privadas ajenas a la producción directa de material, en este caso, musical, han visto inflados desmesuradamente sus ingresos, a la par que al sector se le escapan los beneficios. ¿Y estas organizaciones hablan de proteger los derechos? ¿Nadie ve cierto paralelismo entre esto y la "protección" ofrecida por los sicarios de Al Capone a los pequeños empresarios de Chicago, en los años 20 del siglo pasado?

Nadie habla de adecuar el anquilosado modelo de producción musical a los tiempos que corren (a Avatar seguro que se le están ocurriendo un par de analogías con el mundo editorial rolero). Y es que, mientras se difunde a bombo y platillo la mala situación de las ventas de discos por culpa de la piratería, los mismos informes de estas asociaciones reflejan, de pasada e intentando que no se note demasiado, el aumento de las descargas legales de música por Internet en España, a pesar de los elevados precios del acceso a la Red en este país. Es decir... a pesar de lo que nos cuesta ya el simple hecho de conectarnos, encima consumimos más música legalmente adquirida (entendamos "legalmente adquirida" como "comprada", ya que el mercado de música libre es aun anecdótico).

He oído (no lo se) que, en algunos sitios en Europa, ya es posible adquirir legalmente un CD de música, siendo el consumidor quien elige el contenido, no teniendo que comprar un álbum de doce canciones de las que probablemente solo le gusten dos. Así, el consumidor, pagaría por la música con todas las de la ley, y se llevaría a su casa un CD con las canciones que más le gustan de un determinado grupo o autor.

Son los piratas

Sin embargo, para productoras, discográficas y asociaciones de autores en España, el problema sigue estando en el P2P y la piratería. No es relevante en absoluto que, según el informe de 2010 de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (otra asociación de derechos, en este caso de la industria de la producción musical), ningún artista español haya estado en la lista de los álbumes más vendidos de 2009... aunque después caigan en el manido mensaje de que la culpa de todo la tiene la piratería y la dejadez del Estado en la lucha contra estos delitos. Y no es que España sea un erial de buenos músicos precisamente. Pero es la sobredosis de "artistas" pachangeros y triunfitos lo que aburre al consumidor, que termina por no estar dispuesto a pagar los 17€ que vale el último disco de Bisbal, del que no ha compuesto ninguna de las doce canciones que contiene el álbum (como mucho ha sido co-autor de seis de ellas).

Así que, si ellos dicen que la piratería es el problema y nosotros decimos que no ¿Cual es la verdad? ¿Donde está el origen de ese pánico que pretenden trasladarnos productores, sgaes y algunos artistas de palo? La respuesta puede ser muy sencilla, y vuelve a estar en manos de aquellos que ven escaparse las posibilidades de controlar la piratería, como las naciones que contrataban piratas y los convertían en corsarios. Tan solo ha sido necesario saber sumar.

La mascarada

En el ultimo trimestre del año pasado, el diario británico de información general The Times, publicó en su blog oficial un estudio que demuestra cual es la situación actual de la música en el Reino Unido. Según este estudio, efectivamente, las ventas de discos han descendido alrededor de un 30% en el periodo entre 2004 y 2008. Sin embargo los beneficios totales del sector musical han aumentado alrededor de un 6% en el mismo periodo ¿Como es esto posible? Según este reportaje, la cuestión no es saber qué ha pasado para que aumenten los beneficios, aún teniendo perdidas en las ventas. El asunto es más bien estudiar el reparto de dichos beneficios.

Resulta que, mientras que en 2004 los beneficios directos de las productoras se acercaban a los 1300 millones de euros, en 2008 apenas rozaban los 1000 millones. Y, lo más significativo del estudio del diario londinense, que mientras que en 2004 los beneficios directos para los artistas eran de 1150 millones de euros, en 2008 se dispararon por encima de los 1500 millones. Este drástico cambio del reparto de beneficios se ha debido, en su mayor parte, a la orientación de muchas bandas y artistas a promocionar de forma libre sus obras musicales, en pos de buscar mayor publicidad gratuita y mayor asistencia de público para sus actuaciones en directo. Y es que se demuestra, que ahí es donde los artistas obtienen un mayor porcentaje de ingresos con respecto a la discográfica que les promociona. Y otro dato, quizá más inquietante: que en el mismo periodo de tiempo, las asociaciones de defensa de derechos de autor han aumentado también sus beneficios en un 22%.

Es decir, que se demuestra que al afán de criminalizar las descargas en Internet, y la persecución a toda costa de los usuarios que buscan cultura sin ánimo de lucro, está movida por un objetivo puramente monetario, en el que las discográficas y sgaes quieren seguir manteniendo su actitud chupoptera con los artistas.

Ahora vemos cual es la verdad que hay detrás de la cortina de humo de la piratería.

"[...] Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes. [...]"

(José de Espronceda - "La Canción del Pirata")


P.D: "¡Piratas!" Que gran juego!!
La verdadera cara de la "crisis musical" Reviewed by PACOP on 15:30 Rating: 5

21 comentarios:

Starkmad dijo...

Yo lo estoy viendo todos los días, en mi trabajo hay dos chavales que son músicos, uno de ellos es además un guitarrista muy bueno que apenas ve un duro en los conciertos porque la discográfica se lleva casi toda la pasta en "conceptos de promoción y edición".

Pero es que eso pasa CON TODAS LAS PROFESIONES. ¿Quien se lleva más? ¿El cerebrito que te está sacando adelante los proyectos y las obras de la empresa o el jefazo de turno que no la hinca?

Lo que pasa es que en otras profesiones es más jodido buscarse la vida por vías alternativas que cuando se trata de escuchar música. Porque gente que mientras le aprietan las tuercas al entrar a currar por la mañana que la mata callando en cuando su jefe se da la vuelta la hay en todas partes.

Robar a un ladrón tiene cien años de perdón. Así que no tengo remordimientos en eso, como tampoco tengo reparos en pagar honradamente a quien se gana la vida honradamente.

Nah dijo...

+1

pa q añadir mas al articulo y al comentario...

Avatar dijo...

Mira, no te pongo más estrellas porque no hay, que si no... EXCELENTE artículo y en toda la boca. Muy bien.

Milán dijo...

Excelente artículo Pacop.

Como bien dices, los que más están notando la bajada de la venta de discos y beneficios son los triunfitos y grupitos de tres al cuarto, por ejemplo, U2 ha obtenido unos beneficios brutos de 80 millones de euros por su gira 360º siendo los artístas que más pasta han ganado durante 2009 destrozando con mucho a la mismísima Madonna (que tambien ha sacado lo suyo todo sea dicho).
Por otro lado los músicos de Jazz y los Clásicos siguen sin tener ningún problema ya que sus beneficios vienen de sus recitales y de su duro trabajo, las ventas de este tipo de artistas no se ve perjudicada por la piratería de modo que Pat Metheny o Krystian Zimerman siguen teniendo los mismos ingresos. Como dije en cierta ocasión, pocos serán los que se descarguen el último disco de Bruce Springsteen al igual que serán muy pocos los que dejen de asistir a un concierto de Metallica o Godsmack.

AK-47 dijo...

Buenos días a todos ;)

Excelente revisión de un problema que se resolvería cambiando de modelo de producción... pero eso es prácticamente intocable, y es que como comenta el amigo Milán: la calidad es siempre la mejor apuesta, aunque yo añadiría que no siempre es la más adecuada para seguir saqueando los bolsillos en nombre de la cultura :P

Un abrazote

Jose

Milán dijo...

Hombre, yo diría que la calidad es la mejor apuesta como bien dices, el problema es que esta suele tener un precio elevado. No se deben saquear los bolsillos en nombre de la cultura pero si remunerar adecuadamente (como en cualquier trabajo) a quien vive de ella.

AK-47 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
AK-47 dijo...

Me he autoeditado porque se me ha solapado parte del texto :P

Buenas noches ;)

® Milán. No estoy en contra de la remuneración adecuada, con lo que no estaré jamás es con una visión de la cultura basada en mínimos que se imponen por sencilla, aplastante y machacona reiteración, y desde luego evitando las competencias de auténtica calidad, porque al estar mejor remuneradas y ser más respetadas, son infinitamente más compliacadas de manejar :P

Al final con todo esto no se habla de cultura, sino de mercado, y de ahí surgen muchos malentendidos :)

Un abrazo

Jose

Milán dijo...

AK-47: Gracias por la aclaración.

Tienes razón, cultura y mercado deberían ir por separado, pero hoy día resulta complicado.

Para mi lo ideal sería, en el caso de la música (ya que el artículo se refiere a ella), que los buenos músicos vivian tanto de sus enseñanzas, como de sus conciertos, así como del material que compongan, con una remuneración adecuada. Es evidente que debe haber una discografica que apueste por un determiando producto de calidad para que todos tengamos acceso a él. El problema es como en todo, los individuos que quieren hacerse ricos a costa de la cultura.

Avatar dijo...

Bueno, lo que queda claro es que, vistos los datos, el músico está más que bien remunerado y no creo que nadie esté discutiendo eso. Lo que tengo claro es que parte de las funciones de un artista metido en un circuito comercial es satisfacer a su público, no sólo con su obra, sino también con un precio asequible, y eso también es calidad, pero no veo mucho músico que lo defienda... No nos engañemos, el alto precio de un disco no se debe a que sea de más calidad o no, sino al margen de la discográfica. Ahí creo que te equivocas un poco, Milán ;).

Pero flaco favor se hará dicho músico mientras siga militando a favor de su discográfica, cuando muchas veces es ésta, como empresa que nada tiene que ver con el fomento de la cultura y sí con su explotación, la que menos le está favoreciendo.

Milán dijo...

"No nos engañemos, el alto precio de un disco no se debe a que sea de más calidad o no, sino al margen de la discográfica"

En ningún momento he dicho eso.

Avatar dijo...

Pues no he debido entender "el problema es que esta [la calidad] suele tener un precio elevado", o no te has explicado. Pero, vamos, puedes extenderte más, que tampoco cobro por palabra XD

Milán dijo...

Pues eso, que no me refiero concretamente al precio del disco si no a todos los componentes que engloban la grabación del mismo, es decir, apostar por músicos productores, materiales de grabación (los instrumentos, el estudio...) edición, etc. de alta calidad, y eso tiene un coste muy elevado.

De todas formas tampoco creo que todos los discos tengan un alto precio, me explico, está claro que la mayoría de la música comercial que existe hoy en día se vende muy cara para la calidad de sus contenidos (creo que no hace falta dar nombres),es cierto que 20 euros para un único CD es caro y deberían costar la mitad, aunque bueno, un videojuego tiene un coste mucho más excesivo aun cuando sale en edición "económica" y son pocos los que se quejan.

PACOP dijo...

Buenas a todos!!

@Milan: Haré una puntualización a eso que dices.

Estoy de acuerdo contigo en que "apostar por músicos productores, materiales de grabación (los instrumentos, el estudio...) edición, etc. de alta calidad" tiene un coste elevado.

Pongamos por ejemplo el Master of Puppets de Metallica. Creo que, a casi nadie de los que frecuentamos este lugar, se nos escapa que es un disco acojonantemente bueno. Yo lo tengo original, adquirido en la FNAC, porque creo que no merece ser carne de p2p. El disco me costó unos 20 euros.

Pero, me pregunto yo, cual ha sido el coste de reeditar un disco de 1986. Porque en aquella época ya existía el CD, y no creo que haya sido necesario un sobrecoste por digitalizar el álbum, o pagar los instrumentos del estudio, etc (vale... habla un profano). Y conste que tú y yo (como millones de personas más) nos lo hemos comprado, aún pagando ese precio, porque creemos que lo vale. Y no nos hemos preguntado, aunque debiéramos hacerlo, cual es el beneficio neto para Warner Music... que me apuesto que no será poco.

Sin embargo, en la producción y realización de un juego entran muchísimos factores que, a veces, nos olvidamos de tener en cuenta cuando tenemos delante de nuestras pantallas un Gears of War o un Red Dead Redemption (por poner un ejemplo cercano). Y es que, programar los movimientos de un solo personaje nos llevará posiblemente, miles y miles de líneas de código (y te aseguro que no es baladí). Y no es solo programar, sino elaborar un manual de uso, corrección de errores, elaboración de parches y un mantenimiento post-venta que puede durar años. Cuando un cantante vende una canción, si la historia que cuenta en dicha canción está equivocada, no le veo yo publicando la versión 1.1.0 corregida de la misma.

Te garantizo, sin saber cuanto gasta una discográfica en sacar discos, que los costes de sacar un juego (uno bueno, claro está... el Master of Puppets de los juegos, vamos :-P) son superiores. Otra cosa es ya que, al igual que las discográficas, las productoras de inflen sus precios hasta los 60 euros que vale un juego de la PS3. Es la misma canción.

Un abrazo!!

Avatar dijo...

Sí que es verdad que los videojuegos no son baratos desde un punto de vista de precio absoluto, pero no creo que podamos ponerlos en la misma balanza que un CD de música por todo lo que ha comentado PACOP. La industria del videojuego ha de gastar millones de dólares anuales en investigación y desarrollo de nuevos motores, cada vez más sofisticados y creíbles, lenguajes de programación que abarquen más posibilidades, adaptabilidad a las plataformas actuales (procurando aprovechar todo su potencial), etc. que hacen del videojuego una forma de ocio en constante evolución. Mención aparte de los años que cuesta desarrollar algunos juegos, no por bloqueos creativos, sino porque es un proceso faraónico (me remito al Heavy Rain, por ejemplo) y que engloba a docenas de personas. Suma a eso la cantidad de programadores, coordinadores, actores de captura de movimiento, asesores, guionistas, controladores de calidad, traductores, etc. y verás que, después de todo, los videojuegos salen bastante baratos, y más aún cuando se reducen al precio "platinum". Es más, luego no pueden mandar a Ezio Auditore de gira por el mundo para seguir recaudando, cuando un músico sí, y se forra.

Otra cosa es el tema de las descargas pagadas para aumentar contenidos de los juegos (DLC que llaman). Eso sí que es un timo por algo que podría perfectamente venir en el juego que compras, y el mayor exponente es el último Assassin's Creed o el DLC de Modern Warfare 2. Ahora, Ubisoft ha captado el clamor popular y ha anunciado que pondrá descargas gratuitas semanales (ojo, cada semana) para el nuevo Splinter Cell. ¿Qué pasa? ¿Que lo que antes era pagar más por más calidad ahora puede ser gratis? Siempre pudo serlo, pero es discreción de la empresa desarrolladora hacerlo o no. Y, ya veis, quien no llora no mama, y por eso no me gusta dar por hecho el estado de las cosas, porque las cosas pueden cambiar a poco que te lo propongas.

Y, ya puestos, tampoco me quejo por que mi coche me haya costado 18 de los grandes. Pero es que tampoco es comparable. XD

Saludetes!!

Milán dijo...

Tienes mucha razón en lo que dices Pacop, el problema es que creo que pocas grabaciones comerciales (Master of Puppets entre ellas) debieran valer 20 euros y más si hablamos aparte de la calidad, del esfuerzo de un determinado grupo por componerlo. Por otro lado si la discográfica o el grupo deciden reeditar un disco debería tener un precio muy inferior al de su salida inicial.

Seguro que la producción y realización de un juego no es ninguna tontería pero vamos componer y grabar una banda sonora como por ejemplo la de El Señor de los Anillos no lleva poca faena y menos si partimos de la partitura en blanco, aún así, no son labores comparables. Cuando decía lo de los videojuegos me refería sobre todo a lo que apuntas en tu último párrafo, me parece un atraco que un CD valga 20 euros y que un videojuego roce los 70.

PACOP dijo...

Coño neng!!

Si me dices que no son labores comparables, para que me las comparas tú antes, jajajaja.

Yo veo el mismo atraco en los 20 euros del CD que en los 70 del videojuego. Es, simplemente, una cuestión de proporcionalidad.

Un saludo!!

Milán dijo...

¿Cuando he comparado yo las labores si anteriormente he hablado solo de precios? Si lo de la labor lo has sacado tú tío. XD

PACOP dijo...

ainssss...

"[...] es cierto que 20 euros para un único CD es caro y deberían costar la mitad, aunque bueno, un videojuego tiene un coste mucho más excesivo aun cuando sale en edición "económica" y son pocos los que se quejan."

Un abrazo!!

PACOP dijo...

Vaya... hoy Blogger está que se sale... XD

Añado:

Claro que hablé de las labores... es que yo entiendo que, dichas labores, tienen un coste que viene reflejado luego en un precio.

Y te puedo asegurar que un programador, por lo general, está bastante mal pagado.

Otro saludo!! :-P

Milán dijo...

Pues por eso, en principio me refería a los costes excesivos de un CD, de un videojuego, de una temporada en DVD de una serie (si queremos ponerlo tambien) etc. etc. por eso no he comparado labores, no es lo mismo componer una sinfonía que programar un videojuego.

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