27 de mayo de 2011

'Homefront', el maniqueísmo del invasor

2 ideas ingeniosas
La adaptación literaria de videojuegos es un negocio volátil. A veces, un mal juego puede dar novelas interesantes o viceversa. La verdad es que no soy muy amigo de estas aventuras, pero había oído decir que 'Homefront', el juego que inspira esta novela, no era muy bueno. Muchas críticas los han tachado de excesivamente corto (bueno, 'CoD Modern Warfare' también lo es y nadie dice nada) y de un desarrollo tecnológico que no va muy parejo a los tiempos que corren. Y es verdad, porque al ver las reviews disponibles, salta a la vista que Kaos Studios no tenía los medios más avanzados para dejarnos impresionados. Siempre cabía la posibilidad de que el guión supliera estas carencias, pero a decir de los críticos, tampoco.

Así pues, y como no es lo mismo18 pavos que 60, me dije que por qué no darle un tiento a la novela, animado también por la presencia de John Milius en la coautoría. Recuerdo que Milius, entre otras, hizo la película de 'Amanecer Rojo', que trataba también de la invasión de Estados Unidos por parte de la Unión Soviética y Cuba, que sin ser un portento, me llamó mucho la atención y cumplió con su ucrónica función discretamente. La premisa de 'Homefront' es la misma, aunque adaptada a los tiempos que corren y sus nuevos "Ejes del Mal".

'Homefront', la novela, es una apuesta de lectura ligera, ideal para desengrasar entre ladrillo y ladrillo, o para llevártelo de vacaciones sin más pretensiones. El relato comienza en un futuro cercano, donde la crisis económica ha hecho estragos y Estados Unidos, al igual que buena parte del mundo, está sufriendo un proceso de implosión donde la sociedad cada vez está más fragmentada y el precio de la vida hace que el desequilibrio de las clases sea terrible. Aprovechando esta debilidad, y la consiguiente renuncia de Estados Unidos como potencia pacificadora del mundo, Corea del Norte urde un plan a largo plazo para invadir suelo americano, y cuyo primer paso será la anexión de Corea del Sur, Japón y buena parte del Sudeste Asiático. Tarde o temprano, por sorpresa, las fuerzas coreanas acaban llegando a la "Tierra de la Libertad" y, los que antaño eran ciudadanos corrientes, se convertirán en los guerrilleros de una nueva guerra de la independencia.

22 de mayo de 2011

Dos series que espero con muchas ganas

16 ideas ingeniosas

La tele parece no perder su empuje, del que lleva disfrutando algunos años ya, en detrimento de un cine cada vez más hueco y formuláico. Al increíble estreno de la adaptación de 'Juego de Tronos', hay un par de series que hace tiempo que llevo siguiendo y que me hacen albergar buenas esperanzas. No incluyo 'Falling Skyes', de la que ya he hablado en alguna ocasión por aquí y ya he declarado mi amor preventivo.

La primera es 'Terranova'. En el año 2149, la sobrepoblación y la explotación excesiva de los recursos del planeta han roto definitivamente el equilibrio ecológico y la humanidad se ve obligada a buscar una nueva tierra prometida. La clave no está en el dónde, sino en el cuándo. Esta serie cuenta la historia de los primeros colonos de un asentamiento que pretende iniciar un nuevo camino para la humanidad 85 millones de años en el pasado, en un mundo virgen con toda la belleza y los peligros de un ecosistema que nos era tan alienígena como el de cualquier planeta distante. Promesa de una buena producción y buenas dosis de conflicto. "No hay paraíso sin sacrificio". Os dejo el tráiler.




La otra gran promesa que me llena de alegría es 'Alcatraz', la nueva y vistosa apuesta de J.J. Abrams, que parece insistir con sus thrillers con corte conspirativo. En 1963, más de 200 internos de la famosa prisión de Alcatraz desaparecieron en una noche sin dejar rastro alguno. En la actualidad, al parecer están reapareciendo con un cometido del que ni ellos mismos conocen la razón. Llama la atención la presencia de Jorge García (Lost) y Sam Neill en los papeles protagonistas. Aquí también se antoja una excelente producción y una historia que no nos dejará indiferentes. ¿Conseguirán hacernos olvidar la excelencia de 'Perdidos'? Os dejo también con el tráiler.



18 de mayo de 2011

Ars Translatio

12 ideas ingeniosas

Muchos nos hemos quejado siempre de que el rol parece el primo pobre de otras industrias similares, como el cómic, la literatura o los álbumes ilustrados. Es verdad que la particularidad nuclear de esta afición hace que aproximarse a ella no siempre sea sencillo, fácil o siquiera atractivo, pero hemos de admitir que los que estamos dentro nos llevamos buena parte de culpa. Y, qué demonios, aunque no sea así, hay que tener la misma capacidad de autocrítica que el más feroz de nuestros adversarios, aunque no tengamos demasiadas razones para ello.

Pero, digo yo, para dejar de ser el primo pobre algo habrá que hacer desde dentro, no vayamos a pretender que siempre sean los otros los que, ya no sólo se nos acerquen con ánimo solícito, sino que nos entiendan en nuestras particularidades hasta cuando éstas entran en directa colisión con la corrección pura en el ejercicio de un oficio. No; nada es gratis, me temo.

La fórmula, creo yo, pasa por algo que he repetido en alguna que otra ocasión: dignificar y no tanto profesionalizar; porque la profesionalidad siempre mana de la dignidad de la actividad ejercida. La dignificación (o falta de ella) del rol, como afición y como oficio, tiene mucho que ver con ese afán de meternos en la caverna del que también he hablado otras veces. Llega un momento en el que el ser tan "particulares", tan "especiales" y "librepensadores" nos da carta blanca para hacer las cosas como nos dé la gana, siempre que se circunscriba a nuestras posibilidades económicas y el rigor con el que seamos capaces de desempeñarlas. El problema sobreviene cuando la cartera tirita (casi siempre en esto del rol) o el rigor está en un confín que no nos hemos molestado en explorar, y eso, amigos, es el pan nuestro de cada día del rol de mesa escrito.

14 de mayo de 2011

'El sicario de Dios', efectismo al borde de la nada

4 ideas ingeniosas

Si adaptar al cine un relato procedente de otro soporte narrativo es complicado, el cómic a veces lo es aún más. Sus claves visuales, su estética (que le debe mucho a 'Blade Runner', pero desde la discreción más absoluta), su colorido, iluminación y carácter propio marcan una frontera que, o se traspasa o no. Uno puede hacer una libérrima interpretación, como me pareció a mí 'Constantine' o ceñirse mucho al canon, como en '300' (y excesivamente, como en 'Watchmen'). Cada uno de esos acercamientos tiene sus pros y contras, y no hay una fórmula de éxito que siempre funcione. Depende, más bien, del tono que pida cada historia. Lo que yo me pregunto es: ¿captar el tono y llevarlo a la pantalla basta?

'El sicario de Dios' narra un relato postapocalíptico desde una marcada estética de Western y comienza con una corta pieza de animación para explicarte el porqué del trasfondo. Por experiencia sé que cuando una película empieza así es que carece de los recursos argumentales para descubrirte sus secretos desde el desarrollo propio de la historia. Mala señal. El mundo lleva toda la vida contemplando una lucha entre los vampiros y los humanos. Las batallas se han sucedido a lo largo de los siglos hasta que la civilización se ha recluido tras unas ciudades amuralladas, dejando tras de sí un erial de desolación y colmenas vampíricas que se elevan como montañas. La Iglesia, única institución que protege al hombre, ha entrenado a sus Sacerdotes en el arte del combate para dar caza a estos seres y proteger a la humanidad.

Tras esta sencilla premisa arranca una historia bien equilibrada en su ritmo, pero que enseguida demuestra las carencias de su guión, tanto en el discurso de algunos de sus personajes como en la credibilidad de los mismos. El sheriff que acompaña al sacerdote no sólo está encarnado por un mal actor, sino que ni él se cree las frases que tiene que decir. Estas carencias pretenden pasar desapercibidas en un envoltorio sobresaliente, con una estética muy lograda pero a veces demasiado volcada en el efectismo, la pose y la estampa de instantánea para póster.


Ello no quita que el relato sea entretenido y se dé a conocer un mundo con unas reglas muy concretas, creíbles dentro del contexto y sólidas en su cimiento. Aprendemos varias cosas interesantes acerca de los vampiros y la lucha contra su especie: cómo viven, lo ajenos que son al glamour de otros relatos del género, cómo crean siervos para que les hagan los recados diurnos y cómo conspiran para acabar con la humanidad. 'El sicario de Dios' pretende ser una historia de rebelión contra una autoridad cegada por el miedo, que prefiere fingir que no pasa nada a afrontar los peligros, pero se queda en un mero producto palomitero y una oportunidad aprovechada a medias. Entretenida sin duda, de cadencia bien establecida pero sumamente discreta. Eso sí, amenaza con segunda parte, aunque dudo que llegue a producirse.

Ah, y Karl Urban para olvidarlo. No se lo tengáis en cuenta.

2 de mayo de 2011

Los tesoros de la Marca del Este

3 ideas ingeniosas

Hace tiempo, el compañero Steinkel me habló de un proyecto ilusionante que hoy ve la luz y del que nos enorgullecemos de reflejar en El Opinómetro. En su lento, pero seguro, afán por conquistar el mundo, los amigos de la Marca acaban de estrenar su propia tienda de juegos de rol y afines. Lejos de dedicarse exclusivamente a sus propios productos, los Tesoros de la marca pretenden abarcar toda una panoplia de formatos, géneros y sellos editoriales que a buen seguro seguirán alimentando la sinergia que, de un tiempo a esta parte, está desperezando las esperanzas de tantos roleros, viejos y nuevos.